El Largo Juego de los Globalistas – Redefinir el Activismo por la Libertad como: el “Malvado Populismo”

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Una de las tácticas más empleadas en los círculos de la cultura marxista, por la clase dirigente y los tontos útiles es reelaborar o redefinir a sus contrarios antes de que estos puedan definirse sólidamente a sí mismos. En otras palabras, las élites y los marxistas tratarán de “marcar” (como las corporaciones utilizan la marca) previamente a sus oponentes en la mente de las masas para así poder quitarles la capacidad de definirse a sí mismo como cualquier otra cosa.

Lo explico de esta manera: Digamos que usted quiere lanzar una organización llamada “Movimiento Azul”, usted y otros han pasado por una gran lucha para hacer crecer esta organización desde cero. Sin embargo, cuando su movimiento está a punto de lograr un reconocimiento generalizado, alguien más llega, alguien con amplio capital e influencia en los medios de comunicación, y saturan cada noticia y párrafo con la narrativa de que su movimiento es más como “Movimiento Rojo” Es una idea terrible, no-buena, mala. Ellos hacen un trabajo tan bueno, que de hecho, millones y millones de personas empiezan a llamarte “Movimiento Rojo” sin siquiera saber por qué, y empiezan a creer todas las asociaciones negativas que se implican en esta etiqueta.

A través del arte de la marca negativa, tu enemigo te ha robado el activo más preciado – la capacidad de presentarse al público como tú realmente eres.

La marca negativa es una forma de vacunación psicológica. Está diseñada para cerrar las mentes de las personas a escuchar una propuesta antes de que esta sea realmente presentada por el verdadero proponente de la idea. Pero más allá de eso, la marca negativa también puede usarse para engañar a grupos y movimientos dirigiéndolos hacia el abandono de su propia identidad original.

Por ejemplo: el concepto de libertad económica para los individuos -la libertad sin la interferencia gubernamental abierta o el favoritismo gubernamental hacia ciertas personas sobre otras, la libertad de competir con las ideas y el ingenio para construir un negocio mejor y un producto mejor, la libertad de conservar los frutos de tu trabajo – esto solía ser ampliamente conocido como “libre mercado” como se define por Adam Smith. La base misma de la filosofía del libre mercado era eliminar la obstrucción y la opresión económica del hombre común para inspirarlo a un renacimiento en la innovación y la prosperidad.

Aunque Karl Marx no acuñó el término “capitalismo”, él y sus seguidores (y editores) son realmente culpables de la versión peyorativa que ahora se usa. Siempre han sido los propagandistas marxistas quienes han buscado redefinir la idea de “libre mercado” en una forma negativa, y lo hicieron empleando el término capitalismo. Han sido tan eficaces en sus esfuerzos que hoy en día incluso algunos defensores del libre mercado se refieren a sí mismos como “capitalistas”.

Mientras que los “mercados libres” denotan la libertad del hombre común para buscar una vida mejor a través de la productividad y la inteligencia, el “capitalismo” denota una búsqueda monstruosa y ciega de riqueza y poder sin consideración moral. Mientras que el primero da la impresión de imparcialidad, el otro da la impresión de tiranía.

¿Hay incluso un animal llamado “capitalismo?”, No puedo decirlo. Lo que sí sé es que el sistema que tenemos hoy en día, es una mutación híbrida del corporativismo y socialismo, ciertamente no es un sistema de libre mercado si queremos seguir la verdadera definición. Sin embargo, cuando los marxistas culturales y económicos atacan la noción de libertad económica, utilizan el sistema que tenemos ahora como ejemplo de los fracasos del “capitalismo de libre mercado”.

Esta es la magia de la marca negativa, y se utiliza en todas las facetas de la vida social y la geopolítica.

Ahora, antes de entrar en el término “populista”, reconozco que la gente que se opone a esta posición, inmediatamente saldrá en una diatriba acerca de cómo los campeones de la libertad y la soberanía definen a los que están en contra de estos ideales “exactamente de la misma manera”; aunque.

Cuando nos referimos a los “globalistas” de una manera negativa, estamos tomando una etiqueta preexistente, es la forma en que a menudo ellos se llaman a sí mismos, y cuando señalamos que su filosofía es defectuosa y altamente destructiva lo basamos en la evidencia histórica y los hechos. No buscamos redefinirlos como algo que no sea lo que ya son. Simplemente estamos exponiendo al público lo que ellos abiertamente promueven y creen; luego exponemos nuestra visión y mostramos evidencia de por qué sus creencias están equivocadas.

Sin embargo ellos no actúan de la misma manera. Los globalistas y sus compinches en cambio prefieren que el público nunca llegue a escuchar opiniones directamente discrepantes. Rara vez, si es que alguna vez, en realidad utilizan nuestras propias publicaciones como una fuente de sus ataques hacia nuestros principios. Prefieren decir al público lo que somos y lo que creemos antes de que nosotros mismos podamos exponerlo. No se tienen ni idea de lo que realmente representamos. De hecho, protestan a los oradores anti-globalistas, a los grupos y movimientos basados en lo que les dijeron que defienden los medios parcializados.

Esto nos lleva al “populismo”.

Se ha producido una campaña de propaganda concertada y profunda contra los activistas de la libertad, campeones de soberanía, anti-globalistas, grupos anti-socialismo liberal y conservadores en general. Esta campaña particular se aceleró a principios de 2016, y fue la razón principal por la que decidí tomar una postura dura en mis predicciones para el paso de Brexit y una victoria de la elección de Trump. La narrativa en la propaganda podría describirse de la siguiente manera:

  Desde principios de 2016 (según los globalistas y las principales publicaciones que presentan sus opiniones), ha habido una oleada creciente de nacionalistas y “populistas” en las naciones occidentales. Esta repentina oleada de “populismo” está inexorablemente ligada al movimiento Brexit y al apoyo a candidatos como Donald Trump. El populismo superará la “estabilidad” existente del globalismo y causará una grave crisis económica en numerosos países. Tiene sus raíces en las partes “menos educadas” de la población, así como en las generaciones mayores que piensan que tienen algo que perder si el globalismo tiene éxito. También está impulsado por un “miedo irracional” del cambio económico, la interdependencia global y el multiculturalismo. Los populistas son predominantemente ingenuos y desesperados por líderes del tipo “hombres fuertes” que luchen por ellos. Algunos de ellos están motivados por el interés propio, mientras que otros están motivados por el racismo.

Puedes ver estas ideas expresadas sin rodeos en numerosos medios de comunicación. “The Guardian” no tiene reparos en vincular a los del Brexit con el “racismo” y el populismo, por ejemplo. “The Washington Post” tampoco ha tenido problemas para vincular a los partidarios del TEA Party (Taxed Enough Already) y Trump con el racismo y el populismo. Más allá de las minuciosas acusaciones de racismo, el empuje general de la marca negativa es claramente visible; Si estas contra el globalismo (o el elitismo) y sus principios más importantes, entonces eres un “populista”. Esto también es reiterado en artículos recientes de Bloomberg y The Guardian.

En tales publicaciones, el argumento más indignante no es el se hace directamente. La insinuación es que el “populismo” no sólo se define por el miedo a la corrupción a través de las elites organizadas, sino que este temor es infundado. Es decir, cualquiera que discutiera contra la mecanización de los globalistas, por ejemplo, no sólo es redefinido “populista”, sino que también es esencialmente ignorante o loco. ¿Ves cómo funciona?

Usualmente la etiqueta populista se utiliza para describir un movimiento político construido sobre el culto de la personalidad, un adulante amorío con un célebre dictador que tiende a tener motivos ocultos. Así, los fundamentos filosóficos de ese movimiento particular se ven erosionados aún más implicando que ni siquiera saben por qué están haciendo lo que están haciendo; Sólo están jugando el juego tonto de seguir al líder.

Por lo tanto, para resumir, según esos dirigentes y su “prensa”, los conservadores y los activistas por la soberanía son realmente “populistas”. Nuestras preocupaciones por la inmigración incontrolada y las fronteras abiertas no se basan en el racionalismo ni en la evidencia histórica de inestabilidad social y económica, y las amenazas de terrorismo altamente evidenciadas; se basan en la “xenofobia”.

Nuestras preocupaciones por la creciente debilidad fiscal generada por la interdependencia económica del globalismo y nuestra falta de auto sustentación no se basan en matemáticas y lógica, sino en nuestra “falta de comprensión” de cómo la interdependencia hace todo mejor.

Nuestra intranquilidad por el desenfreno de las elites organizadas y la corrupción que esto conlleva no se basan en los numerosos ejemplos concretos, por no mencionar las palabras de los mismos elitistas y la documentación expuesta; Se basan en un “mundo de fantasía” de “sombrereros de hojalata” que solo imaginan cosas.

Si este es el caso, entonces hay que apretarse firmemente el sombrero de hojalata y advertir que esta narrativa es parte de un largo juego dirigido por los globalistas. Ellos no intentan lograr la demonizar a los conservadores y los defensores de la soberanía hoy o mañana. Se trata de preparar al público para un futuro cercano, tal vez de cinco a diez años a partir de ahora, después de haber saboteado lo suficiente la economía global y señalarnos como chivos expiatorios de la crisis que esto causará.

¿No es posible, dices? Por supuesto que si lo es, para una explicación adicional lea el artículo La narración falsa de la recuperación económica morirá en 2017. Si no tenemos cuidado, seremos redefinidos no sólo por la perversa propaganda de las elites, sino por una calamidad global que será un regalo envuelto con nuestro nombre en él y atado alrededor de nuestro cuello colectivo.

Mientras tanto, ¿cómo podemos luchar contra esta campaña de desinformación? Un factor que un “movimiento populista” generalmente no tiene es la capacidad de autocrítica. El populismo, al menos de acuerdo con los medios tradicionales, requiere una mentalidad de masiva fe ciega en la causa que es mal entendida o en un líder que es deshonesto. El movimiento por la libertad y los grupos conservadores todavía tienen entre sus miembros a el que no tienen miedo de señalar cuando nos estamos extraviando en nuestra lógica o nuestras acciones.

Todavía no hemos sido silenciados por nuestros propios compañeros pero alcanzada la suficiente crisis, es difícil decir cómo reaccionarán las personas. Un gran ataque terrorista, un pánico económico, una guerra; Este tipo de marejadas puede inspirar una gran cantidad de intolerancia por puntos de vista contrarios. No estamos allí en este momento, y mientras los miembros de nuestro movimiento sean capaces de mantener un ojo auto-crítico, nunca seremos “populistas”.

Otro método es abstenerse de adoptar la “marca” que las izquierdas y la sistemática propaganda que intenta utilizar contra nosotros. Hay que tener cuidado con alguien dentro de nuestros grupos y organizaciones que empiece a referirse a sí mismo o a nosotros como “populistas” como si se tratara de una etiqueta de la que deberíamos estar orgullosos.

A largo plazo, las personas con mala intención nos llamarán como quieran llamarnos. La verdadera cuestión es, ¿se mantendrán las etiquetas? ¿Les ayudaremos a mantenerlas perdiendo la compostura y actuando de la manera en que los propagandistas dijeron que lo haríamos?

La marca negativa se trata de quemar un agujero en el registro histórico porque los memes duran mucho más que las personas. En 100 años, ¿cómo seremos recordados? Esto es lo que los globalistas valoran más: las futuras impresiones de hoy por generaciones aún no nacidas. Porque las guerras no sólo se combaten en un momento sobre un pedazo de tierra o sobre una idea; Se luchan en todos los momentos, por días que aún no pasan, por la posteridad de todas las ideas, incluso las que todavía no se han pensado. Si luchamos con esto en mente, ganar es posible.

– Brandon Smith

Traducido por: Erwin Meinhardt.

http://personalliberty.com/the-globalists-long-game-redefine-liberty-activism-as-evil-populism/

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Libertad: Herencia que necesita ser defendida cada día!
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