“Restaurando el Amor”

Lea la transcripción del discurso de Glenn Beck “Restaurando el Amor”

Glenn Beck emitió el sábado (Julio 28, 2012) por la noche, lo que es, sin duda, su discurso más conmovedor e impactante hasta la fecha. Su discurso “Restaurando el Amor”, acompañado por música sinfónica y conmovido por el servicio, las alabanzas y los elementos necesarios para levar a América adelante.

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A continuación, lea la traducción del discurso de Glenn Beck

“Restaurando el Amor”:

¿Con todos los problemas del mundo — y con esos discursos de los políticos — no se siente bien hacer el trabajo? Sólo ¡paren de  lloriquear y enróllense las mangas! Acaban de dejar en el estadio 1 millón de comidas. Estamos alimentando a los hambrientos en 11 ciudades.

(Relacionado: Beck ofrece un discurso épico ‘Restaurando el Amor’: ‘ respira historia. No pertenece detrás del vidrio. Pertenece a usted ‘)

Hay iglesias que de nuevo pueden hacer culto de adoración mientras llueve porque nosotros – TU – le pusimos un techo. Los ancianos, los solitarios, aquellos que tienen miedo. Les dijimos: ¡No tengan miedo! Estamos con ustedes, nosotros seremos su refugio; refugio de la tormenta.

Aquellos que vinieron con sus padres. Quiero que se acostumbre a verlos en acción. Y que les digan esto: “mamá, papá…Me ha gustado hacer esto. Me gusta que hagas esto. Y no quiero que esto sea cosa de un día”. Manténganlo como promesa mutua. Porque esta es tu herencia.

Este evento es acerca de ustedes. Hicimos esto para ustedes. Se trata de lo que ves en la TV, se trata de tu música, películas y escuela. Se trata de tu América — la América que estamos construyendo para ti. Ahora mismo.

Esta noche hablamos sobre la historia de América, los peregrinos, George Washington, Abraham Lincoln, Martin Luther King y estos hombres, forman parte de la historia.

Y pudieras estar pensando… ¡esa es la historia! ¡Odio la historia! Toda esa gente está ¡MUERTA! Pero eso no es cierto. La Historia siempre está viva. La Historia respira. No pertenece a una vitrina. Te pertenece a ti. La Historia es de donde aprendemos quiénes en realidad somos.

Todo lo que tenemos, todo lo que disfrutamos — fue hecho por otra persona antes de que naciéramos. La América que tenemos es la que alguien más creo para nosotros. Heredamos América — esta América — de nuestros padres y abuelos. Lo que tenemos, ellos lo construyeron.

No se nos puede culpar por lo que hicieron mal. No podemos acreditarnos lo que hicieron bien. No luchamos sus guerras. No marchamos con ellos. No construimos las escuelas. Eso se hizo para nosotros. Y nosotros lo haremos para nuestros hijos.

Así es como funciona  la herencia. No puede controlar lo que recibes de tus padres, pero puedes moldear lo que dejas. Si recibes una herencia puedes mejorarla o que puedes gastarla.

La historia de América está llena de grandes familias. Los Rockefeller,  los Carnegies, los Vanderbilts. Algunos han crecido en prosperidad. Algunos lo han gastado todo. En Newport, las mansiones se sientan en lo alto de los acantilados. Pero las familias que las construyeron ya no pueden permitirse vivir ahí. Heredaron algo grande, pero lo perdieron todo. Todo lo que tienen son sus nombres famosos.

Si esto le puede suceder a una gran familia, le puede pasar a un gran país. No debemos convertirnos en América sólo de nombre. Siempre debemos esforzarnos por ser un gran país.

No tenemos que gastar nuestra herencia. Podemos construir sobre ella. Invertirla. Mejorarla. Hacerla más grande y mejor. Ésa es tu elección. Es nuestra elección. Nuestra herencia es América. Y tenemos que decidir: ¿vamos a gastarla toda? ¿O haremos el sueño más grande?

Esta noche, pondré sobre cada uno de ustedes una misión. Independientemente de tu edad. No importa cómo llego aquí — o cuánto viajó. Una misión. Para actuar. Para acometer. Para moldear el futuro.

Hacer puramente una cosa: Hacer a América mejor de lo que es hoy. Construir una herencia más grande, hacer lo que se supone debemos hacer por nuestros hijos. En cada generación América enfrenta este desafío. Cada generación. Algunos tuvieron éxito. Y algunos fallaron. Aquellos que fallaron, fracasaron porque esperaron a que alguien más actuara. Eso lo descubrieron demasiado tarde.

Cuando esperas por alguien que te ayude ese alguien aparecerá — y a veces — te darán el empujón. Pero muy a menudo solo conseguirás que te acosen, hay una diferencia entre conseguir un empujón y ser acosado.

Dos resultados. Dos opciones. Dos tipos de personas. Existen dos tipos de estadounidenses. No el Republicano o el  Demócrata. No el que teme a Dios o el que duda de Dios. Diferencias más grandes que esas, mucho más grandes.

Creo que hay dos tipos de estadounidenses. Aquellos que les gusta ser empujados y aquellos que se empujan a sí mismos. Aquellos que ven nuestros problemas y se rehúsan a ver nuestras bendiciones. Y aquellos que ven nuestros problemas como nuestras bendiciones.

¿Esta noche, te pregunto:  ¿Cual eres tú? ¿Cuál es tu posición? ¿Con aquellos que quieren ser empujados? ¿O aquellos que se empujan a sí mismos?

A cada uno de nosotros le gusta pensar que no será excluido. Pero la historia nos dice que esa no es la verdad. Sabemos que a veces es fácil no hacer nada.

No hace mucho tiempo, América fue dividida por razas: uno blanco, con derechos… y otro negro, sin derechos. Algunos decían: “Este es el camino que tiene que ser…” solo tenemos que vivir en el… “

Eso es lo que mucha gente creyó, pensó y dijo. Los blancos creyeron también algunos negros. Había…. otra manera de ver las cosas.

Un pequeño número de hombres y mujeres…Vieron la injusticia y supieron que no duraría. Dijeron: “América es una gran nación,” y es capaz de justicia. “Estados Unidos de América tiene las herramientas para ser grande… “Y un día, América será grande…” Derribaremos la ley racial Jim Crow. No decían que podría ser superada. Dijeron “la superaremos”.

Martin Luther King dijo que fue su  SUEÑO, pero no era su sueño. Fue el destino Americano. Él no esperó que el arco de la historia se doblara hacia la justicia…Él y millones como él empujaron…empujaron y empujaron cuesta arriba. Empujaron y fueron obligados a retroceder por cañones de agua. Empujaron y  fueron obligados a retroceder por la policía con palos y gases lacrimógenos.

Empujaron y fueron obligados a retroceder en el puente de Selma. Empujaron y fueron obligados a bajar del autobús en Montgomery. Empujaron y fueron encarcelados. Empujaron y algunos dieron sus vidas…

Pero nunca dejaron de empujar. Y al final…Doblaron la historia hacia la justicia. Esa fue su herencia para nosotros. Washington, Lincoln y King. Ellos son la historia de Estados Unidos de América.

Cada uno le dio la vida entera a América y lo que construyeron…Ha durado años 236. No vieron una América completa en sus días. Una que nunca queda terminada. Vieron un vacío… y lo llenaron.

Y así estamos nosotros. Ahora, ¿dónde está esa tarjeta? Vale $2.8 millones! No estás sosteniendo un activo. Estas sosteniendo la ¡vida de un hombre! Sostienes el ¡legado de ese hombre! El hombre en esa tarjeta. Es Honus Wagner. Fue un gran jugador. Pero el valor de su tarjeta… proviene de una grandeza diferente.

Le recordamos no sólo porque era un gran bateador. Le recordamos por su postura ante algo. No podría haber sido fácil. Allá en sus días todos fumaban o masticaban tabaco. Pero él no fumaba. Pero ellos pusieron un anuncio de cigarrillos en su tarjeta. Justo al lado de su nombre. ¡Su nombre!

Honus Wagner era un hombre cristiano. Él no fumaba.  No masticaba. Así se encaro una elección. Se levantó. No quería su nombre junto de algo a lo que el se oponía.

Se negó a ceder. Se negó a condescender. Y así, mientras que hay otros, otros jugadores, otros grandes jugadores de béisbol. Tarjeta de Honus Wagner es el que todo el mundo quiere. Honus Wagner es el nombre que recordamos. Honus Wagner es la tarjeta más valiosa.

 Si usted desea ver el video en vivo del evento “Restaurando el Amor”, véalo aquí.

Si usted desea ver el video en vivo del evento “Restaurando el Amor”, véalo aquí.

 

Esta tarjeta nos está diciendo algo. Algo que Honus no sabía en aquel momento. Esta tarjeta está gritando, rogando ser escuchada. “ ! Hagan lo correcto! Es la única forma de crear algo duradero y  de gran valor”.

Como ves, la historia no es sobre un montón de personas muertas mirándonos fijamente desde los libros de texto y las pinturas. Las grandes figuras de la historia todavía están conversando con nosotros — si sólo escuchamos. La Historia no está en los museos. Es aquí. Nosotros estamos creándola ahora. Todos los días. Con cada simple elección.

¿Vamos a hacer lo fácil o nos levantaremos y… crearemos algo de gran valor? Es una elección fácil, pero no es un compromiso fácil. El compromiso es por donde se empieza.

Los puritanos lo tenían fácil. Todos tenían que hacer era sobrevivir durante el invierno. ¿George Washington? Todo lo que tenía que hacer era vencer a los británicos. ¿Abraham Lincoln? Todo lo que tenía que hacer era mantener la Unión. ¿Martin Luther King? Todo lo que tenía que hacer era conseguir que los americanos escucharan las palabras de la declaración de independencia… que todos los hombres son creados iguales y dotados por su Creador de libertad.

¿Cuál es nuestro reto? No tenemos que construir una nación. No tenemos que conquistar el racismo. No tenemos vacíos nuestros estómagos. No.  Lo que tenemos es un vacío  — algo falta en nuestros corazones — un vacío en nuestra cultura.

Hemos olvidado lo que estamos construyendo. Así es que otros intervienen y nos dicen que construir. Donde construirlo. Cómo construirlo. Cuando a construirlo. América, hemos perdido nuestro camino.

Ustedes me han oído hablar de esto. Si usted quiere ganar dinero vendiendo pasteles, el Gobierno le detendrá.  Dirán “! Comida chatarra!” “¡Grasas Insaturadas¡ (Transfats)”. ¡No venta de pasteles! Si desea donar alimentos a comedores populares no intente darles buñuelos… o bocadillos salados.

Usted será rechazado. “Insalubre”… “No nutritivo”. Y dirán: “no te preocupes, tenemos de esto”. “Nos encargaremos de estas personas. Así que usted no tienes que hacerlo.”

Pero gracias a usted, el primero de muchos camiones se dirigen ahora a nuestras ciudades, nuestras ciudades norteamericanas, para enviar un claro mensaje: Esto es quienes somos. Esto es lo que nos enseñaron. Cuando vemos a alguien hambriento, les daremos comida.

Cuando vemos a alguien herido… les damos ayuda. Somos Americanos. Somos constructores. Somos ayudantes. Y si hay una cosa que nuestro Gobierno NO debe hacer, es esta: Detenernos. Impedirnos ayudar. Impedirnos alimentar. NOSOTROS SERVIREMOS.

No somos un pueblo egoísta. Somos desinteresados. Tú eres la prueba viviente de ello. Ustedes son la prueba viviente de que los estadounidenses son buenos. Los americanos siguen siendo gente de acción. Los americanos quieren libertad. Los americanos quieren justicia. Queremos amor. Este es el punto: hay millones de ustedes. Millones como ustedes. Millones listos para actuar. Listos para tomar la lucha. Listos para cometer, para activar, para vivirlo, para crear, para restaurar el amor en América.

No nos iremos. No nos rendiremos. No vamos a poner nuestros autos en neutro. No nos tiraremos colina abajo. Vamos a hacerlo de la manera más difícil. Vamos a poner nuestros hombros abajo. Vamos a colocarlos detrás del auto y vamos a empujar América colina arriba.

Sepan esto: nunca llegaremos a la cima, pero tampoco ellos. No se rendirán pero tampoco nosotros. Porque somos Americanos. Y tendremos al final, más que nuestro gran nombre. Tenemos de nuevo un ¡gran país y un gran legado para nuestros hijos!

¡No nos rendiremos! ¡No rendiremos nuestra herencia! ¡No rendiremos el derecho a alimentar al hambriento!, ¡el derecho a cuidar de los enfermos!, ¡el derecho a efectuar una venta de pasteles! No cederemos a otros el trabajo de nuestros corazones, la labor que debemos hacer.

Lo haremos, porque YA ESTAMOS haciéndolo. No me iré. No me sentare. No me someteré. No me someteré porque yo sé; yo sé esto: los Estados Unidos de América no está acabado. Y si usted está viendo esta transmisión desde una lejana tierra extranjera y busca la debilidad estadounidense, claudique. ¡Mire esta muchedumbre! Y sepa que estamos poniéndolo sobre aviso.

Presencian el ¡Tercer Gran Despertar! Su tiempo ha pasado y ¡nuestro tiempo acaba de empezar!

Hagamos de este el comienzo. Compromiso declarado por todos los escuchas. Para esos que cuentan con que nos vayamos, que cuentan con un solo fin de semana de acción…UN fin de semana de discursos…UN fin de semana. UN día.

Hagamos de este el primero de muchos. No ha terminado. Todavía no hemos comenzado a restaurarnos nosotros mismos y reclamar nuestro país. Los puritanos no dejaron Plymouth después de un día. George Washington no empacó  en Valley Forge, después de una noche fría.

Puso su rodilla en la tierra y pidió bendiciones desde el cielo. Tenía firme confianza en la protección de la Divina Providencia. Dios está con nosotros. Dios es nuestro soberano y con El nuestra batalla ya está ganada.

Washington, Lincoln, King. Incluso muertos, viven y nos hablan. Y así vivamos plenamente, no sólo marcando los días. Sino ¡VIVIR! Como Washington dijo, “hechos no palabras.” O para Lincoln, que la misión de la vida, fue escrita por aquellos que vinieron antes.

“El mundo poco notara, tampoco mucho recordara lo que hemos dicho aquí. Pero más bien si, a lo que nos dedicamos a hacer aquí”. La historia es una guía, no una garantía. Es para nosotros la vida está dedicada a la obra inacabada que aquellos, los que vinieron antes de nosotros y que hasta ahora, tan noblemente han avanzado.

Es por nosotros a lo estamos dedicados  —  es la gran tarea que tenemos por delante – que de estos muertos honorables, tomemos con la mayor devoción la causa a la que se dieron plenamente, hasta última medida de devoción – aquí altamente resolvemos que estos muertos no han muerto en vano – “que esta nación, bajo Dios, tendrá un nuevo nacimiento de libertad – y que el Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no perecerá de la tierra.”

Es nuestra carga. Ese es nuestro deber. Esa es nuestra bendición. Con malicia hacia ninguno y caridad hacia todos. Déjenos restaurar esta noche el Amor… por Amor nos mantendremos juntos. El Amor nos hará un refugio en la tormenta. Yo seré el guardián de mi hermano.

El mundo sabrá una vez más que no están solos. Los Americanos han llegado otra vez. Con honor, coraje y amor.

 

Título original:

Glenn Beck‘s ’Restoring Love’ Address

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Libertad: Herencia que necesita ser defendida cada día!
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